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miércoles, 23 de febrero de 2011

Sistema de Clasificación de Pacientes (dentro del programa REFAR)

El Sistema de Clasificación de Pacientes (dentro del programa REFAR) es una aplicación que permitirá identificar a los pacientes que más desviación tiene en el gasto farmacéutico, en función de su carga de enfermedad y riesgo clínico.
Comienza la clasificación estatal de pacientes/ciudadanos en su consumo terapéutico de fármacos y productos sanitarios. Esperemos que esta información contenga todas las garantías de respeto al derecho fundamental del ciudadano a la información personal relacionada con la salud.
Ir a noticia publicada en Europa Press.

martes, 11 de agosto de 2009

"La historia de salud: una apuesa por la integración del sector farmacéutico y los derechos en salud"

Hace unas semanas, en este mismo foro, “postee” unas reflexiones sobre la historia de salud (“Breves líneas de futuro sobre el historial de salud del ciudadano”). Hoy, vamos a seguir avanzando en el análisis del historial de salud del ciudadano, y lo vamos a hacer desde un prisma integrador. Quiero decir, vamos a colocar la información personal en salud de una persona en el centro del campo del medicamento; va a ser el Cesc Fábregas, utilizando un símil futbolístico, del equipo terapéutico integrado por los agentes que participan en la vida del fármaco.

El derecho fundamental a la protección de datos relativos a la salud se nutre con los siguientes ingredientes: datos personales clínicos (historia clínica + consentimiento clínico), datos personales terapéuticos (historia terapéutica + consentimiento terapéutico), datos personales/familiares genéticos (historia genética + consentimiento genético), datos personales de muestras biológicas (historia biológica + consentimiento biotecnológico), datos personales medioambientales (historia medioambiental + consentimiento ambiental) y datos personales alimentarios (historia dietética + consentimiento dietético).

Todos ellos (datos) y ellas (historias) configuran los datos personales de salud (información), la historia en salud del ciudadano.

En estos momentos domina la historia clínica + el consentimiento informado clínico, pero el actual escenario en salud es más complejo y requiere de nuevas perspectivas mezcladas con dosis de realidad: avance inexorable de la medicina personalizada, derechos en salud, autonomía de la voluntad del ciudadano, nuevas responsabilidades legales, cambios de los modelos sanitarios y farmacéuticos, globalización, etc.

Todos los datos de salud necesitan ser combinados e integrados para mejorar la salud global del mundo y, por consiguiente, la salud de cada persona, nuestra salud.

Pasemos a dibujar algunos escenarios en la terapia con medicamentos:

- En investigación: la historia de salud es imprescindible para ser más eficaces, evadir responsabilidades legales, ahorrar costes, reclutar y fidelizar miembros del ensayo, informar adecuadamente, etc.

- En fabricación: la medicina personalizada conlleva a la larga ir mejorando en eficacia y seguridad del fármaco, reduciendo riesgos, determinando a quien va dirigido el fármaco, reduciendo stocks en fábrica, personalizando prospectos y reduciendo costes. ¿Qué requiere?: de una historia de salud..

- En comercialización: los derechos en salud, encabezados por el derecho a la información en salud (clínica, terapéutica, en biotecnología y genoma, medioambiental) van a marcar un escenario de “Información en Salud Directa al Ciudadano”. Información, no publicidad. En información clínica, la directa, ya está desarrollada, más o menos. Pero en la terapéutica, el desarrollo ya viene de la mano de la Información Terapéutica Directa al Ciudadano, que Manuel Amarilla crea el concepto y lo llama ITDC. Esto quiere decir que los verdaderos productores de la información, la industria farmacéutica, va a comunicarse con el ciudadano, que todavía no tiene porque ser consumidor de sus productos. Y, además, que la ITDC es un derecho del ciudadano.

- En prescripción: saber más, tener integrados los datos de salud (no sólo disponer de datos clínicos) mejorará la prescripción, la cual, poco a poco, y con el desarrollo de la atención farmacéutica y, nuevamente, la medicina personalizada, requerirá de un trabajo multidisciplinar para diagnosticar y prescribir responsablemente.

- Administración pública: que los datos personales sean utilizados y tratados adecuadamente, va a requerir una gran asunción de responsabilidad y esfuerzo. Las nuevas autorizaciones estarán basadas en una información terapéutica cada vez más personalizada (¿A quién van dirigidos los fármacos, qué perfil es el adecuado y eficaz?). El balance riesgo-beneficio va a estar más depurado, o por lo menos, debería estarlo. Esto significa que las agencias del medicamento deben actuar con mayor celeridad y rapidez. Ojo con las responsabilidades legales que les acabarán salpicando.

- En atención farmacéutica: si el farmacéutico dispone de información, no sólo clínica (que tampoco dispone de la misma en estos momentos), sino en salud, podrá plantearse seriamente la atención farmacéutica (cobrándola o no). Si la atención farmacéutica se basa en una buena información, y el farmacéutico quedamos que es un agente en salud, ¿Por qué no puede acceder al historial de salud de su cliente?

- El ciudadano: ese ciudadano que todos llevamos dentro tiene que aumentar su nivel. Elevar su cultura del medicamento. Conocer sus derechos. Contribuir a una buena salud individual y global. Es difícil. Somos desagradecidos. Tendremos que ceder parte de nuestro sentimiento de privacidad a estos agentes de salud que quieren ayudarnos. Ahora bien, también les vamos a exigir. Todos ganamos (Win Win).

¿Es un escenario futurista? Puede ser, no lo niego, pero, como le escuché ayer a Manuel Amarilla en el Foro de Salud Aranzadi-Eupharlaw, la clave está en el tridente (y no el tridente del Barsa!): información- consentimiento- responsabilidad.

Si al tridente le añadimos: Internet, medicina personalizada, salud 2.0., o 3……

…..Y nos damos una vuelta por: http://www.healthvault.com/ (plataforma tecnológica de Microsoft para gestionar historias de salud) + http://www.myvitaldata.com/, http://www.googlehealth.com/, http://www.patientslikeme.com/, http://www.healthycircles.com/, etc.

…..Nos damos cuenta que lo hablado no parece tanta tontería, y que, nuevamente, la burocracia excesiva, los intereses varios, las ideas ancladas en el pasado y demás, no ven el cambio que se está produciendo, y siguen debatiendo sobre la historia clínica y el consentimiento clínico informado. Vamos a abrir los ojos porque el ciudadano es tonto una vez, y dos, pero alguna vez va a exigir seriamente sus derechos en salud, y va a estar apoyado por algunas empresas, y otra vez a empezar a regular tarde nuevamente, a debatir infructuosamente, etc…Cuanto tiempo perdemos!!

Así pues, reclamamos desde este foro que se cree una plataforma a favor de la historia en salud, del derecho real del ciudadano a la protección y uso de sus datos personales en salud y a sus derechos en salud en general. Visto así, la historia de salud sí que puede integrar a los diferentes agentes del sector farmacéutico, garantizando y haciendo efectivos los derechos en salud del ciudadano. Y todo esto a nivel mundial. Si hay trabajo sí..

miércoles, 27 de mayo de 2009

Trabajando por los derechos en salud de los menores

El pasado mes de abril asistí como abogado, formando parte de la delegación española y en nombre de Eupharlaw, junto a representantes de países miembros del Consejo de Europa, a la conferencia "Salud en Europa por y con los niños", celebrada en la sede del Ministerio de Sanidad y Política social. Esta es la primera reunión de un proyecto que ha de continuar los próximos años (2009-2011) con el propósito de mejorar la salud de todos los niños (en adelante, menores) en el continente europeo.

[...] Ahora damos un paso más. Y de la protección y promoción en salud, más o menos consolidada en Europa, avanzamos hacia la participación real del menor en salud. Del "todo para el menor pero sin el menor", pasamos a una "Salud desde el menor", siempre teniendo en cuenta su opinión, capacidad y derechos. Comenzamos una andadura difícil, pero, a buen seguro, ejemplar y positiva para la salud del futuro.

[...] Nuestras aportaciones demostraron que España es pionera, a través de la Ley 41/2002 ("Ley de Autonomía del Paciente"), en los asuntos relacionados con el derecho del menor a la información y su derecho a tomar decisiones (autonomía de la voluntad y consentimiento informado), estableciendo la mayoría de edad en salud a los 16 años, y reconociendo el derecho a la presunción de madurez (menor maduro) entre 12 años y 1 día y 16 años.

Ver artículo completo : http://www.eupharlaw.com/noticias/Almodovar_ConsejoEuropa.pdf

lunes, 20 de abril de 2009

Health Care in Europa - For and With Children



Los pasados días 16 y 17 de abril se celebró en Madrid la reunión preparatoria del Programa Health care in Europe- for and with children, de la OMS.

Francisco Almodóvar, responsable del Área de Protección de Datos de Eupharlaw participó en esta reunión.

Además, junto a expertos europeos también participó el Dr. José Antonio Díaz Huertas, del Hospital Niño Jesús de Madrid, presidente de la Sociedad de Pediatría Social y miembro del Grupo Español de Yodo en el Embarazo y el Niño (Grupo GEYEN), promovido por Eupharlaw. El Dr. Díaz Huertas impartió una conferencia sobre los derechos de los niños relativos a la salud y la promoción de la participación de los menores en la toma de decisiones.
Asimismo, la Dra. Miryam Garí, del Área 8 de Madrid y colaboradora de Eupharlaw expuso una ponencia sobre los problemas y necesidades más importantes de la infancia respecto a su salud.

Fuente: Eupharlaw News

martes, 20 de mayo de 2008

KEYOSE.COM

El Dr. Bonis nos ha dejado un comentario en eldatopersonalterapeutico.com que consideramos muy interesante. Es muy importante, que empresas españolas e iniciativas como KEYOSE se pongan en marcha. Además, estamos totalmente de acuerdo con las filosofía de KEYOSE. Le deseamos desde aquí un gran éxito, y esperemos que los pacientes que quieran mantener su historial clínico es buenas manos contacten con esta empresa. "Los datos personales de salud pertenecen al paciente" y el derecho fundamental a la protección de datos y a la intimidad, imagen y honor, así como la igualdad y libertad, deben quedar totalmente garantizados. Empresas como KEYOSE ya avanzan hacia la integración de todos los datos de una persona que sirvan para realizar una terapia responsable, basada en una información adecuada, actual y veraz. Esta integración nosotros la llamamos "El dato personal terapéutico"



Dr. Bonis dijo...

"Soy un médico de familia español (el descubridor de la wiiitis :-) ).Trabajo en urgencias de un hospital de Madrid (precisamente ahorasalgo de una guardia de 24 horas). Desde mi experiencia como médico e informático me di cuenta de quepodía ser útil tener la historia clínica básica de un paciente disponible a través de internet. Y hace unos meses me puse manos a la obra.

El resultado: http://www.keyose.com/el primer servicio de historia clínica personal online completamenteanónimo. Desde que empecé a plantearme Keyose me di cuenta de que el gran problema era la privacidad. Personalmente nunca pondría mis datos personales de salud ni el de mis pacientes en una base de datos disponible en internet. Simplemente no hay ningún sistema 100% seguroy el peligro potencial de que esos datos caigan en malas manos es demasiado alto como para asumir riesgos.

Por otra parte está el asunto de que un tercero (ajeno a la relación médico-paciente) tenga acceso a esos datos. Podrían utilizarlos parafines no asistenciales (publicidad de fármacos directa, estudios demercado). No me gusta esa idea. Así que diseñé Keyose de modo que fuera completamente anónimo. No se solicita ningún dato personal (ni nombre, ni siquiera email). De ese modo la base de datos de keyose es completamente anónima. El sistema genera un código aleatorio junto con una clave pública yuna privada. El paciente imprime en su casa una tarjeta que le permitirá dar acceso a las personas que solo él autorice. Tenemos una primera versión preliminar, que aunque muy sencilla cubre las necesidades de un médico y un paciente en un servicio de urgencias (la lista de medicación, las alergias y las enfermedades importantes).

Como sabemos que en cada pais las marcas y los fármacos pueden cambiarde nombre se introducen en texto libre. De este modo el sistema es muy flexible (los datos médicos son demasiado complejos como para codificarse en listas cerradas). Próximamente sacaremos una versión que permite subir imágenes(radiografías, electros, TAC, informes escaneados) o llevar el seguimiento de algunas enfermedades (hipertensión, diabetes,obesidad...). Aunque entre algunos médicos hay ciertas resistencias a estas nuevas herramientas es sin duda el futuro. La información sobre la historia clínica pertenece al paciente y debe ser gestionada por él. Espero que os guste la herramienta, es 100% hecha en Canarias aunquecon versión en inglés y en catalán.Dr Julio Boniswww.keyose.com".

lunes, 28 de abril de 2008

LA OMC IMPULSARÁ LA SEGURIDAD EN EL ACCESO A LOS DATOS DE SALUD DE LOS PACIENTES

Madrid 24/04/2008 http://www.actasanitaria.com/.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) han firmado un convenio para fijar las bases de colaboración entre ambas instituciones, a fin de impulsar en España los aspectos de seguridad en el ámbito del tratamiento de la información.

Dado que los datos médicos o de expediente sanitario de los ciudadanos exigen el más alto nivel de confidencialidad, disponibilidad, integridad y autenticidad, el Consejo General e INTECO trabajarán en la elaboración de estándares y metodologías de tratamiento y almacenamiento de los datos relativos a los expedientes de salud de los ciudadanos, incorporando además los perfiles de protección de datos y políticas de seguridad que delimiten claramente los permisos de acceso seguro y restringido a dicha información.Almacenamiento estándar.

Además, y según informa oficialmente la OMC, ante el elevado número y dispersión de los datos relativos a los historiales clínicos de los ciudadanos, así como los diferentes formatos que son empleados en los múltiples sistemas que almacenan y tratan dicha información, el Consejo General e INTECO trabajarán en la creación de un posible estándar para el almacenamiento e intercambio de la información contenida en los historiales clínicos a fin de conseguir la máxima interoperabilidad de dichos sistemas entre las distintas Comunidades Autónomas. El acuerdo, firmado por Isacio Siguero, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, y Enrique Martínez, director general del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación, contribuirá a superar las barreras que impiden el acceso e intercambio de una información tan sensible como es la relativa a la salud de los ciudadanos, en un entorno seguro que garantice la confidencialidad de dicha información.

jueves, 24 de abril de 2008

Luis González: "En los análisis genéticos la ley exige que tanto la información previa como el CI se formulen por escrito" - DiarioMedico.com

La Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente, es, a juicio de Luis González Morán, miembro de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas, "una norma de suma trascendencia porque ha convertido en ley lo que era jurisprudencia previa, sobre todo en los casos del consentimiento informado (CI) y la información adecuada al paciente". Con el objeto de evitar las malas interpretaciones, González Morán recuerda que en los análisis genéticos "la ley exige que tanto la información previa como el CI se formulen por escrito y con las especificidades acordadas en cada caso".

J.M. Bilbao
23/04/2008

El jurista entiende, no obstante, que "el CI no es un proceso jurídico sino un acto de libre voluntad de quien se somete a los análisis genéticos y que requiere, por tanto, de unas garantías de información previa al paciente. El mencionado análisis da paso a la información genética sobre el individuo y ahí se genera una controversia en función del uso que se haga de ésta".

Desde esta percepción, considera que "al tratarse de un acto libre el titular de la información es el propio paciente y es él, en última instancia, quien debe decidir qué información y a quiénes puede ser dirigida: Sólo en el caso de estados de necesidad o cuando se detecte un riesgo para la Salud Pública".El especialista comprende la necesidad de poner sobre la genética cuestiones como la bioética. "A mediados de los años sesenta se extendió un gran clima reivindicativo procedente de diversas plataformas porque se supo que se hacían experimentos con minorías raciales a las que inyectaban enfermedades para probar medicamentos. El panorama cambió y las decisiones dejaron de depender en exclusiva de los médicos; las empezaron a tomar de acuerdo con los pacientes".A su juicio, "el equilibrio necesario entre la información previa y el consentimiento es un mecanismo eficaz para evitar que se reproduzcan situaciones como aquéllas. La obtención de datos biológicos de una persona en pleno siglo XXI requiere la aquiescencia del sujeto y la información para que conozca las consecuencias de la decisión que toma, sea de un signo u otro".

miércoles, 23 de abril de 2008

Clive Thompson on Why the Next Civil Rights Battle Will Be Over the Mind

Clive Thompson on Why the Next Civil Rights Battle Will Be Over the Mind
By Clive Thompson 03.24.08 6:00 PM

www.wired.com

Trolling down the street in Manhattan, I suddenly hear a woman's voice.
"Who's there? Who's there?" she whispers. I look around but can't figure out where it's coming from. It seems to emanate from inside my skull.

Was I going nuts? Nope. I had simply encountered a new advertising medium: hypersonic sound. It broadcasts audio in a focused beam, so that only a person standing directly in its path hears the message. In this case, the cable channel A&E was using the technology to promote a show about, naturally, the paranormal.

I'm a geek, so my first reaction was, "Cool!" But it also felt creepy.
We think of our brains as the ultimate private sanctuary, a zone where other people can't intrude without our knowledge or permission. But its boundaries are gradually eroding. Hypersonic sound is just a portent of what's coming, one of a host of emerging technologies aimed at tapping into our heads. These tools raise a fascinating, and queasy, new ethical question: Do we have a right to "mental privacy"?

"We're going to be facing this question more and more, and nobody is really ready for it," says Paul Root Wolpe, a bioethicist and board member of the nonprofit Center for Cognitive Liberty and Ethics. "If the skull is not an absolute domain of privacy, there are no privacy domains left." He argues that the big personal liberty issues of the 21st century will all be in our heads — the "civil rights of the mind," he calls it.

It's true that most of this technology is still gestational. But the early experiments are compelling: Some researchers say that fMRI brain scans can detect surprisingly specific mental acts — like whether you're entertaining racist thoughts, doing arithmetic, reading, or recognizing something. Entrepreneurs are already pushing dubious forms of the tech into the marketplace: You can now hire a firm, No Lie MRI, to conduct a "truth verification" scan if you're trying to prove you're on the level. Give it 10 years, ethicists say, and brain tools will be used regularly — sometimes responsibly, often shoddily.

Both situations scare civil libertarians. What happens when the government starts using brain scans in criminal investigations — to figure out if, say, a suspect is lying about a terrorist plot? Will the Fifth Amendment protect you from self-incrimination by your own brain? Think about your workplace, too: Your boss can already demand that you pee in a cup. Should she also be allowed to stick your head in an MRI tube as part of your performance review?

But this isn't just about reading minds; it's also about bombarding them with messages or tweaking their chemistry. Transcranial magnetic stimulation — now used to treat epilepsy — has shown that it can artificially generate states of empathy and euphoria. And you've probably heard of propranolol, a drug that can help erase traumatic memories.

Let's say you've been assaulted and you want to take propranolol to delete the memory. The state needs that memory to prosecute the assailant. Can it prevent you from taking the drug? "To a certain extent, memories are societal properties," says Adam Kolber, a visiting professor at Princeton. "Society has always made claims on your memory, such as subpoenaing you." Or what if you use transcranial stimulation to increase your empathy. Would you be required to disclose that? Could a judge throw you off a jury? Could the Army turn you away?

I'd love to give you answers. But the truth is no one knows. Privacy rights vary from state to state, and it's unclear how, or even if, the protections would apply to mental sanctity. "We really need to articulate a moral code that governs all this," warns Arthur Caplan, a University of Pennsylvania bioethicist.
The good news is that scholars are holding conferences to hash out legal positions. But we'll need a broad public debate about it, too. Civil liberties thrive only when the public demands them — and understands they're at risk. That means we need to stop seeing this stuff as science fiction and start thinking about how we'll react to it. Otherwise, we could all lose our minds.
Email clive@clivethompson.net.

sábado, 23 de febrero de 2008

23andme.com: the revolution in personalized genetic information

Desde Eupharlaw y otros foros venimos advirtiendo que la medicina personalizada basada en la información marcará inexorablemente el futuro de la salud.

Permitirme comentar unas reflexiones sobre el sucinto análisis que he realizado a la nueva aventura de Google, llamada http://www.23andme.com/.

Darse una vuelta por la web no tiene desperdicio. Desde que en Eupharlaw publicamos “El dato personal terapéutico” no hemos dejado de investigar sobre el impacto de la genética en el mundo farmacéutico, a través, principalmente, de la farmacogenética y la farmacogenómica. La llegada de 23andMe nos ha sorprendido por su aparición, pues vaticinábamos que iba a llegar unos años más tarde. Pero no, aquí ha llegado, y nada más y nada menos, de la mano de Google.

Un poco de cotilleo. La empresa ha sido constituida por Anne Wojcicki y Linda Avey. La primera es la reciente esposa de Sergei Brin, uno de los “2 de Google”. Junto a Google hay varios inversores como el famoso business angel Martin Varsavsky, la empresa News Enterprise Asociates, MDV-Mohr Davidow Ventures y el gigante biotecnológico Genentech, cuyo presidente, Arthur D. Levinson es también director de Google. Entre todos han puesto 10 millones de dólares, según los documentos reguladores.

23andMe anuncia en su página web que “The revolution in personalizad genetic information has only just begun”. Su misión, parte importante en la estrategia de una empresa, es, según también nos dicen en su web, “23andMe's mission is to be the world's trusted source of personal genetic information”.

¡A mí me suena a Google, pero con genes! ¿Por qué? Veamos: organizar información, facilitar acceso a la información, tener la mayor base de datos del mundo, cruzar información, ayudar a obtener información, dar sentido a la información. En este caso, a la información genética.
Uno de los objetivos corporativos de 23andMe es mapear genéticamente la humanidad, ser el “Google de los Genes”.

Desde el sitio web puedes solicitar un “saliva collection kit”, que, una vez recibido, debes enviar a 23andMe para que procedan a archivarlo y analizarlo. Además te aconsejan, conforme a dicho análisis, sobre tu estilo de vida, alimentación, herencia genética (si también envias kits de saliva de familiares), medicamentos, etc, que más te convienen. El kit cuesta 990 $, que me imagino irán rebajando a medida que obtengan mayor número de clientes.
Repito, no tiene desperdicio darse una vuelta por esta web, ya que, además, permite acceder a una ingente cantidad de información sobre el mundo de la genética.

¿Y las repercusiones sobre el sector biofarmacéutico? En mi opinión, la repercusión más inmediata es que la medicina personalizada basada en la información ya ha llegado a los internautas, de una forma fácil y no muy cara.

La teoría de “El dato personal terapéutico”, que plasmábamos en Eupharlaw en el año 2005, comienza a hacerse realidad. Así pues, nos remitimos a todas las cuestiones que ya planteábamos allí, puesto que no han cambiado nada.

Algunas de las cuestiones eran las siguientes:

¿Podrá la industria farmacéutica acceder a la información de biobancos privados como el de 23andMe, contando, por su puesto, con el permiso del cliente de esta empresa? Entiendo que sí.

¿Está obligada la industria farmacéutica a invertir mucho tiempo y dinero en una farmacogenómica y farmacogenética eficaz, acorde con la tecnología del momento, y accediendo a bases de datos como la de 23andMe? Entiendo que sí.

¿Puede ser acusada la industria farmacéutica por responsabilidad contractual terapéutica, por no proporcionar información adecuada, veraz y actualizada sobre farmacogenética y farmacogenómica? Entiendo que sí.

¿Está obligada la industria farmacéutica a realizar medicina personalizada basada en la información genética y medioambiental? Entiendo que sí.

Si el modelo 23andMe supone un triunfo parecido al de Google, ¿Qué pasará con lo biobancos públicos, puesto que 23andMe dispone ya de una extensa red de científicos e informáticos, que iría creciendo a medida que fuera aumentando su éxito? Suponemos que hay cabida para todos.

¿Y el papel del farmacéutico? Suponemos que está obligado a tener acceso a bases de datos personales terapéuticos, y que será su responsabilidad no acceder correctamente a las mismas, o no saber buscar adecuadamente entre todas estas bases de datos (23andMe, otras empresas similares, biobancos públicos o privados, etc.).

¿Y los médicos? Suponemos que tendrán que estudiar mucho genética, ambioma, farmacogenética, farmacogenómica y, al igual que el farmacéutico, tendrán que manejar mucha información personal (datos personales terapéuticos) distribuidos en muchas bases de datos.

Google tiene pocos competidores, pero los tiene. No sabemos que pasará en el futuro, pero el ritmo de esta empresa es frenético. Nunca se había visto una cosa igual. Si 23andMe tiene la mitad de éxito, la revolución en información genética será increíble, momento en el que los datos personales terapéuticos, necesarios para realizar una medicina basada en la información responsable, ocuparán un lugar primordial en los sistemas sanitarios, económicos, sociales, legales, éticos y culturales.

Entre tanto, Bill Gates anuncia que está década que viene será la década de la digitalización…..

Francisco Almodóvar